domingo, 9 de agosto de 2015

El Circulo de Viena ( Des Wien Kreis)

Tal vez y como escribiera, José María Perez Gay en el Imperio Perdido, a consecuencia del proceso de sublimación de la derrota Austriaca en la batalla de Sadowa (Königgrätz) en 1866, que derivó en la pérdida de su hegemonía sobre los estados alemanes en favor de Prusia, la reflexión filosófica en Austria, no sólo se diferenció de la especulación alemana, sino incluso, la combatió.

Precursor del Círculo de Viena fue Ernst Mach, Profesor de Física y Filosofía en la Universidad de Viena, en su Obra El Análisis de las Sensaciones, sostiene que la idea del Yo resulta inútil, puesto que a diario el Yo se disuelve en las corrientes del devenir, y que lo que solemos llamar como Yo, no es más que un concepto puesto con el propósito de unir la experiencia.

Para Mach, la experiencia no es más que la sucesión inestable de una corriente de sensaciones, donde el Yo del ahora, no mantiene unidad ontológica, una unidad de ser uno, entre el ser del ahora, y el ser del mañana, deduciendo de aquí, que la memoria no es más que el despertar de antiguas sensaciones, lo anterior remite sin duda, al psicologismo asociacionista de David Hume, el Círculo de Viena mantuvo afinidad, con la Filosofía Inglesa y distancia con respecto a la Alemana.

Miembros Igualmente importantes del Círculo de Viena fueron, Wittgenstein, Popper, Carnap,  Neurath etc,. El rasgo común de estos pensadores, además de haber emigrado a Inglaterra, fue la importancia que le concedieron a las ciencias naturales y el carácter marcadamente empirista y lógico de sus especulaciones; así Wittgenstein llega a  sostener, que los problemas de la filosofía nunca han sido tales, sino sólo problemas del lenguaje, de ahí que el objetivo de la filosofía debe de ser, el de clarificar al mismo, rechazando con esto cualquier tipo de especulación  metafísica.

El ámbito que mayor interés despertó en los filósofos austríacos, fue el de la filosofía de la ciencia, a la cual dotaron de algunos principios, que rigen hoy en día, como criterio para determinar qué es conocimiento científico, tal es el caso del principio de demarcación propuesto por Imre Lakatos, nacido en Hungría, pero unido por raíces históricas y filosóficas al Círculo de Viena y Karl Popper, por medio del cual definían las fronteras entre conocimiento científico y la metafísica a la que consideraba pseudociencia.

Una de las cuestiones donde es claramente discernible la diferencia de posiciones entre la Filosofía del Círculo de Viena y de la que sería su contemporánea Alemana representada por la Escuela Neokantista de Margburgo, entre cuyos representantes destacan Natorp, Cohen, Windelband y Cassirer, consiste en la posición que unos y otros, mantuvieron con respecto a la teoría Kantiana de los Juicios Sintéticos A Priori.

Los positivistas lógicos del Circulo de Viena, rechazaron la existencia de este tipo de proposiciones, para estos, las únicas proposiciones a priori eran las analíticas, manteniendo la antigua dicotomía entre proposiciones sintéticas y analíticas prekantianas.

Por su parte y después de lo que consideraron los extravíos del Idealismo Alemán de Fichte y Hegel y al grito de de guerra ¡Zuruck zu Kant!, los Neokantistas regresaron a las divisiones propuestas en la Crítica de la Razón Pura por Kant, entre lo que es fenómeno y Noumeno y a la tríada de juicios a priori, sintéticos y sintéticos a priori.

Las divergencias electivas entre las corrientes de pensamiento de Austria y Alemania alcanzaron el de la dimensión económica, la escuela de Viena representada por Eugen von Böhm-Bawerk, crítico en su momento, la Teoría Marxista, al igual que posteriormente hicieron, Ludwig von Mises y Friedrich von Hayek, siendo cercanos del laissez-faire anglosajón y críticos de los socialistas fabianos de Inglaterra.

sotelo27@me.com







domingo, 2 de agosto de 2015

Distopía Neoliberal.

A propósito de la crisis de la deuda en Grecia, le preguntaba a un amigo Doctor en Economía por la Universidad de Anglia del Este en Norfolk, Inglaterra, de donde había sido profesor precisamente, el defenestrado Ministro de Finanzas griego Yanis Varoufakis, ¿cuál sería la imagen utópica del mundo de los tecnócratas, si se cumplieran todos sus deseos en materia económica?

Su respuesta fue que, la tecnocracia neoliberal carece de una idea platónica del mundo, por decirlo de alguna forma, para ellos, los técnicos de la economía mundial, basta que el sistema funcione, tal y como actualmente se encuentra.

La misma pregunta le planté a otro amigo, ex-Director General de crédito externo de la Secretaría de Hacienda, egresado del MIT, Instituto Tecnológico de Massachusetts, para este, la meta del sistema económico neoliberal, es el sistema mismo, una especie de reproducción endogámica, donde el factor humano solo es una variable más y no su leit motiv.
 
En la personal, saber el rumbo, que toman las decisiones económicas tiene sentido, porque considero que la economía debe estar al servicio de la sociedad, y no la sociedad al servicio de ella, sin embargo, a la vista de los resultados económicos del país y del mundo globalizado, tal parece es que lo ultimo.

Por ejemplo, volviendo al caso de la crisis de la deuda griega, la misma sólo representa el 3% del total de los pasivos públicos de la comunidad europea y peor es el caso de la deuda pública de los Estados Unidos, ya sin mencionar el caso de nuestro país.

Lo que en mi opinión, deriva en un resultado paradójico, puesto que una de las supuestas bondades con las que sea impuesto el sistema económico neoliberal, es la generación de riqueza, y no veo cómo esto, se puede reconciliar con el desproporcionado incremento de los pasivos estatales. 

En defensa de neoliberalismo económico se ha dicho, que la deuda pública tiene su origen en los pasivos laborales como las pensiones, el costo de salud y educación, y que la solución sería privatizar estos sectores también.

Pero lo anterior solo es cierto en parte, pongamos por ejemplo de nuevo, el caso de la deuda griega, según estimaciones de su propio gobierno, de los aproximados 400 mil millones de euros a la que asciende, solo un 10 %, fue a parar a manos de sus ciudadanos, el resto terminó en manos del mismo sector financiero, vía rescates bancarios, convirtiendo el ciclo del dinero en un círculo vicioso interminable.

Y aunque pareciera que el neoliberalismo carece de horizonte desde la perspectiva amplia de lo que debería ser útil para toda la humanidad, desde su estrecho marco de referencia, si posee lógica interna, como mencionaba en líneas anteriores, la meta del neoliberalismo, es la reproducción endogámica de la riqueza.

Como lo documento magistralmente Thomas Piketty en El Capital en el Siglo XXI, la evolución del capitalismo durante los últimos dos siglos, se montó en torno a la desigualdad en el ingreso, en la concentración de la riqueza en torno al 1% de la población del planeta, con la consecuencia marginación del resto.

Contrario a lo que se ha dicho, el neoliberalismo puro, es causa de incremento de la pobreza, y solo cuando el estado ha intervenido para remediar los efectos perniciosos del capitalismo, por vía del llamado estado de bienestar, es cuando los indicadores han mostrado una mejoría en las condiciones de vida de la población de cualquier país del planeta.

Piketty explica lo anterior desde la óptica de la escuela neoclásica de economía, en escenarios de bajo crecimiento económico, las tasas de rendimiento de los grandes capitales son mayores y tienden a recapitalizarse, sin necesidad de tener que arriesgar o invertir. 

Pero incluso Marx, ofrece una explicación más amplia de este proceso de concentración y marginación de la riqueza, y es que para este, no solo el capital se recapitaliza e incrementa, sino también de manera concomitante el poder que los propietarios de medios de producción adquieren sobre el trabajador, mismo que es usado para imponer sueldos más bajos y jornadas de trabajo mas precarias y amplias.

El filósofo Marxista Slavoj Zizek, con extrema mordacidad comenta, que sea como sea el fin del sistema capitalista-neoliberal, que él ya avizora, en Hollywood ya saben cómo será un mundo post-apocalíptico, un mundo plagado de zombies y de seres humanos viviendo entre las ruinas de lo que fue su civilización, luchando por su supervivencia, esperemos que el futuro sea un poco mejor, y que la anterior visión siga siendo, solo motivo para el cine de ciencia ficción.

Sotelo27@me.com















domingo, 26 de julio de 2015

Revisionismo Historico

En una ocasión le pregunté a un amigo francés, cuál era la actitud  en su país, respecto al General Henri Philippe Pétain, héroe vencedor de la batalla de Verdún, cuya figura termino defenestrada ante los franceses o de una buena parte de ellos, por haber firmado el armisticio de paz con el régimen nazi, durante la Segunda Guerra Mundial y me respondió, ¡igual a la ustedes respecto a Porfirio Díaz!.
Su lacónica respuesta, me dejó en claro que, en cualquier sociedad por moderna y civilizada que nos parezca, experimentan el mismo estrés y complicación que nosotros, a la hora de lidiar con nuestro pasado.
Tanto en el caso de Henri Philippe Pétain, como en el de Porfirio Díaz, existen etapas destacadas y meritorias de su vida, que crean dificultad a la hora de la valoración, misma que no puede ser arbitraria, si quiere ser objetiva; sin embargo, existen acontecimientos que por su notoria gravedad, no dan margen a la exageración.
Consideremos en principio, el caso del General Petain; gracias a su oportuna y decisiva intervención de último momento en la batalla de Verdún en 1916, evitó la derrota del ejército francés y con ellos, la de todo el frente occidental a manos del ejército alemán dirigido por el General Erich Von Falkenhayn, en la Primera Guerra Mundial.
No obstante, su posterior colaboración con el régimen de Hitler y la entrega de judíos que fueron finalmente internados en los campos de exterminio durante la Segunda Guerra Mundial, ha hecho que pese a la indudable deuda contraída por el pueblo francés hacia él, siga marginado de los héroes principales de su historia.
En el caso de Porfirio Díaz, la situación es similar, su participación en la guerra de Reforma de lado del bando liberal, lo colocaría  en el panteón de los héroes nacionales, empero, su posterior entronización y prolongada permanencia en el poder, aunado a los hechos de este periodo, hizo que quedara expulsado del mismo.
Precisamente, respecto de los acontecimientos que tuvieron lugar durante la dictadura de Díaz, recientemente, con motivo del aniversario de su fallecimiento en París, se ha reavivado el debate sobre sobre su significado.
En este sentido, algunos han minimizado los efectos negativos del porfiriato y han destacado algunos hechos francamente dudosos, como que "Porfirio Díaz, dio una paz y una estabilidad que el país, no conocía".
Si  para el filósofo escocés Thomas Hobbes  "La guerra no solo consiste en la batalla o en la lucha concreta, sino en un trecho de tiempo durante el cual se da una voluntad de contender...La naturaleza de la guerra consiste, no en el hecho de que se de alguna batalla, sino en la tendencia a ello durante todo el tiempo que no existe la seguridad de lo contrario. El resto del tiempo puede hablarse de paz".
Resulta innegable que, siendo el porfiriato un estado de permanente y soterrada rebelión, es imposible llamarlo como un periodo de paz, más aún, porque en este contexto de confrontación social, fue que se pudo fraguar el asesinato y deportación del pueblo Yaqui, a las fincas henequéneras de Yucatán.
También se ha dicho en defensa de Díaz, que los tiempos de su dictadura se caracterizaron por ser de "Paz y Progreso", como ya mencione, lo primero no es cierto, y lo segundo habría también que ponerlo en contexto.
Cómo  lo documenta John Masón Hart en "El México Revolucionario", el llamado proceso de modernización, beneficio esencialmente a los extranjeros en detrimento de los nativos, solo por dar un ejemplo, para 1910, el 80 % del capital del sistema financiero mexicano, pertenecía al exterior, de ahí que sea ilusorio asociar lo experimentado por México en aquellos años, a cualquier noción de progreso.
Se ha expuesto también, como justificación ética de Porfirio Díaz, que fue un hombre determinado por su tiempo y como tal, no podía actuar de otra forma a como lo hizo, para quienes esto sostienen, Díaz, sería una especie de marioneta movida por lo hilos de la historia, privado de libertad de elección.
Pero aun en el hipotético caso de que ello fuera cierto, precisamente en esto radicaría lo reprobable de su actuación, en haberse conducido como un hombre ordinario, en su carencia de voluntad para sobreponerse a los acontecimientos de la historia y no simplemente dejarse llevar, por la inercia de ella, porque precisamente en eso reside el valor moral de nuestras acciones, en hacer lo correcto en condiciones adversas y es una pena que así no se entienda por muchos.
Por último, la figura de Porfirio Díaz, más que ser motivo de mistificaciones revisionistas interesadas, debería servir de ejemplo de lo que ya no debe hacerse nunca más en este país, perseguir una quimérica idea de progreso que genere tanta marginación y dolor en nuestro país.
sotelo27@me.com

domingo, 12 de julio de 2015

El Atractivo del Fascismo.

Un 30 de Abril, pero de hace setenta años, Adolf Hitler se suicidaba, junto a la que recién había hecho su esposa, Eva Braun, en su búnker de Berlín.

No obstante el tiempo transcurrido desde el fin del Tercer Reich, sigue suscitando toda suerte de emociones, ¿Qué hizo del Nazismo, un fenómeno tan singular en la historia de la humanidad?

Tal vez, como escribiera Joachim Fest en El Hundimiento (Der Untergang), lo que distingue a Hitler y al nazismo, de otros Imperios y señores de la Guerra como Alejandro Magno, Julio César, Napoleón etc., fue su profunda pulsión anti-civilizatoria, la voluntad de que no quedara tras de ellos, piedra sobre piedra.

Esto lo atestigua, la llamada instrucción Nerón del 19 de Marzo de 1945, en la que ordenaba destruir, todo aquello que sirviera a la subsistencia del pueblo alemán, más allá del final de la guerra.

Aunque por supuesto, el carácter destructivo del nazismo, vino dado a posteriori, la génesis de su éxito y lo que posibilitó su acceso al poder se explica, entre otras razones, por su utilización del mito del pueblo elegido, luego caído y finalmente redimido, para reforzar la unidad en torno a la exaltación de una  identidad nacional.

Este  tipo de mecanismo de manipulación social, también está  presente, en el fascismo franquista de España, aquí el relato mileniarista se vio reforzado, por los antecedentes propios de lo que fue el Imperio Español y su familiaridad con los relatos de corte religioso.

En la Italia de Mussolini, se puede observar el mismo fenómeno en el cual, el fascismo italiano invoco la grandeza perdida del Imperio Romano y se rodeo de los símbolos de este, para insuflar el orgullo de sus auto proclamados herederos históricos y de esta forma poder legitimar sus ambiciones expansionistas de futuro.

Para el fascismo, los tiempos de crisis social son su catalizador, ya que el carácter sugestivo de su discurso, radica en el carácter potenciador de una identidad nacional sumergida en dudas e incertidumbres.

De aquí que no sean extraños, sino más bien concomitantes, los pogromos, razias y todo tipo de actos represivos que terminan por ser, el desahogo de las frustraciones e inseguridades en el cuerpo social y físico de un enemigo interno previamente identificado y destinado a ser cabeza de turco.

En ausencia de un pasado ancestral glorioso, el centro de gravedad del discurso fascista, se desplaza hacia una visión escatologica, donde el pueblo elegido, reafirma su identidad en base a una misión histórica redentorista por cumplir..

Por ejemplo, recientemente la comentarista ultra derechista Norteamericana Ann Coulter, quien como muchos otros conservadores, defiende la insularidad histórica de los Estados Unidos, ha sostenido que, en caso de no frenar de plano la inmigración hacia su país, los norteamericanos WASP, acrónimo de (White, Anglo-Saxon and Protestant), deberán acostumbrarse a que sus hijas sean violadas y asesinadas por latinos Ann Coulter dixit.

El mismo caso lo vemos en Europa, mismo problema (económico), mismo culpable (inmigración musulmana), misma visión (Europa como bastión de la civilización, asediada por los peligros de la contaminación cultural).

El fascismo encontró eco, en algunos intelectuales, gracias a la romántica e idílica idea de una sociedad cerrada, pasteurizada y homogeneizada, tal fue el caso de Platón y Heidegger, 

En México también, podemos encontrar un insospechado fascismo en la obra Ulises Criollo de José Vasconcelos, en ella, postula la tesis de la decadencia del Imperio Egipcio, a consecuencia de la degeneración racial en sus cohortes.

Si el fascismo del Tercer Reich  de Hitler, con su poder técnico y militar, ha desaparecido de la faz de la tierra, no podemos cantar victoria y bajar la guardia, el peligro que representa el atractivo del fascismo, no se ha marchado, vive al acecho sutilmente.

sotelo27@me.com

 









domingo, 5 de julio de 2015

Hombre Rebelde.

La rebeldía es el gesto de la vida, rebelde fue la lucha de lo inorgánico por hacerse orgánico.

Rebelde ha sido lo vivo ante lo inerte y rebelde fue lo que hizo al hombre desprenderse de la rama para formar su especie.

Desde el momento en que el hombre abrió sus ojos, se supo diferente, se rebeló contra su entorno y mediante los ritos funerarios, se rebeló también contra la muerte.

Rebelde fue la inquietud del hombre al no aceptar su suerte, de ahí que en su história, la rebeldía sea el acicate, los grandes quiebres han sido siempre actos de rebeldía.

Rebelde fue el rechazo al mito, como explicación del mundo, como rebelde fue el apotegma de Kant, que condenso el programa de la ilustración (Sapere Aude, atrévete a saber)  con el cual independizo al hombre de la institución.

El hombre moderno es consecuencia de la rebeldía, se rebeló contra su situación de siervo dentro del orden feudal, así como de la culpa, pesado fardo del pecado original, solo con actos rebeldía ha podido alcanzar su libertad.

Estado, familia y sociedad, es la rebeldía a la debilidad individual, pero en sociedad al rebelde se le aísla y margina, porqué se confunde la auténtica libertad, con la falta de responsabilidad, bajo la coartada del hábito  y la tradición.

De la rebeldía es compañera la soledad, porque es retiro, separación del confort que brinda la mecánica predisposición, la rebeldía es elección y exploración.

El hombre logra su integridad, cuando se rebela contra la tensión que escinde su condición, por ello, la integridad se mantiene siempre que se esté dispuesto a ser rebelde con lo exterior.

La rebeldía, es la ruta a la autenticidad, prefiere el riesgo de pensar, a dejarse intimidar por el miedo de fallar.

La rebeldía carga en los hombros el peso de la humanidad, porque al decidir ir más allá de lo que exige su posición, puede conocer la fuerza de su voluntad.

La dialéctica de la realidad es la rebeldía, la negación de la negación es el impulso incesante hacia su constante superación, por eso, el amor es la función dialéctica de la rebeldía a la soledad.

La rebeldía amplía los derechos y los horizontes de la moralidad al desafiar, empuja los hechos haciéndolos evolucionar.

Solo con rebeldía se puede captar la densidad, al rebelarse contra lo aparente  y la superficialidad, la rebeldía es el antídoto a la monotonía de la vida, nos permite profundizar más allá de los límites de la sensibilidad.

La rebeldía es el arte, por medio de él, el hombre se rebela a sus limites accediendo a la visión de la divinidad, en la arquitectura, el hombre que levanta castillos o construye mausoleos, se rebela contra la estrechez de su tiempo, lanzando el reto a la eternidad.

La rebeldía nos pone en contacto con la realidad, al permite la agitación, nos despega de la mortuoria homogeneidad, por eso nunca hay que dejar de ser, infatigablemente rebeldes toda nuestra vida.

sotelo27@me.com
























domingo, 28 de junio de 2015

El Ser y la Nada.

Jean Paul Sartre, fue sin duda, el último gran pensador del siglo XX, que reflexiono sobre libertad y se preocupo por dotarla de su estatuto ontológico.

Su defensa a ultranza de la libertad, lo llevó a confrontarse, con diversas corrientes de pensamiento, entre las que destaca la disputa sostenida entre Sartre y el estructuralismo de Levi-Strauss,  respecto a la cuestión de quién era el sujeto de la historia, para Sartre, era el hombre, para Levi-Strauss la estructura que se entreteje de cultura e historia.

También combatió la interpretación de la dialéctica de la naturaleza como fuente del cambio revolucionario del marxismo dogmático, de donde los comunistas habían heredado, la noción de que la dialéctica de la historia era el reflejo del de la naturaleza, a esto Sartre opuso la tesis, de que si ello fuera cierto, el hombre no tendría ningún papel que desempeñar en el cambio revolucionario, Critica de la Razón Dialéctica.

Sartre, fue un escritor prolífico, existe la anécdota de que en cierta ocasión, el director de cine John Houston, acudió a Sartre para la elaboración de un guión, que Sartre, elaboró en 400 páginas de un día para otro, al final, Houston, tuvo que prescindir del guión elaborado por Sartre, debido a que sus dimensiones, no se ajustaban a los tiempos de filmación.

Semejantes proporciones presenta el Ser y la Nada  (L' étre et le néant), obra fundamental del existencialismo sartriano, en ella, comienza desmarcándose de la sombra del cogito cartesiano y de las dificultades que ello entraña, para la justificación de un mundo exterior a la conciencia, 

A diferencia de Descartes quien creía a la conciencia punto cardinal, por donde atraviesa la experiencia, para Sartre, el mundo es tal como es, sin mediación de imagen o apariencia.

Sartre, distingue entre una conciencia prerreflexiva y otra reflexiva, la primera se da, cuando contemplo directamente la belleza de una flor, la segunda, cuando soy consciente de estar contemplando a la flor, en el primer caso, hay una relación directa de sujeto a objeto, en el segundo, yo mismo me hago objeto de mi propia reflexión.

Sartre, toma de la fenomenología de Husserl la idea de la intencionalidad de la conciencia, (Husserl, a su vez, la toma de Franz Brentano), la conciencia es siempre conciencia de algo, para Sartre, ese algo es puesto de manera trascendente o exterior.

Los conceptos fundamentales del Ser y la Nada son, lo en sí (l' en-soi) y el para sí (le pour-soi).

Para Sartre, "El ser es, El ser es en sí, El ser es lo que es" ibidem, es la masa básica, sólida y uniforme, de la que a través de la teoría del mundo como el reino de los fines de Heidegger, hará  emerger el para sí o la conciencia (le pour-soi).

Por ejemplo, a la conciencia se le aparece una silla, en principio indeterminada del resto de la naturaleza, la conciencia igual le da en determinado momento a la organización de la madera el significado de una silla, pero también puede, en otro momento, instrumentalizarla como una pila de leña para la hoguera, sin que esto implique, que la silla, sea creada por la mera conciencia.

Sartre difiere de la identificación del Ser y No Ser de Hegel, sin que con ello tenga que renuncia a su dialéctica.

La conciencia o el para si, es el desgarramiento del ser, de lo que es, en un principio indiferenciado, que al rasgarse y emerger de su seno la conciencia, crea un distanciamiento del ser, pero este distanciamiento es la nada, porque la conciencia está vacía y apunta hacia fuera de ella, su objeto no está contenido en su interior, la conciencia es por tanto, El no ser.

El ser en sí, macizo y sin conciencia no puede ser libre, pero el para sí o la conciencia, separada del ser, libre de sus determinaciones, si lo es, en este contexto, el para si, es un huir de lo que fue a lo que será, en busca de realizar su ser, su intencionalidad siempre señala más allá de lo que es, y lo que es, es su pasado o facticidad.

Para Sartre, el pasado es lo en si, mientras nuestro presente es la nada, porque nuestra conciencia, siempre es conciencia de algo, y ese algo es, nuestra dimensión de futuro.

Por eso, nuestro ser, no es, lo que es y es lo que todavía no es, Sartre dixit.

Sartre concluirá "Uno es, lo que hace con lo que hicieron con uno", es decir, no importa el pasado,  el futuro depende de lo que hoy escojamos ser.

sotelo27@me.com























domingo, 7 de junio de 2015

El Criterio de Verdad.

En la historia de la Filosofía, la búsqueda de la verdad ha estado asociada mas que a la posesión de una gran afirmación, al descubrimiento de un método de investigación.

Con la generalización de la especialización de las ciencias, la búsqueda de la verdad en la Filosofía de Inglaterra, que siempre se había mostrado refractaria de las corrientes de pensamiento de cuño metafísico, quedo confinada, al estudio de la vinculación estructural del lenguaje con el mundo.

Desde el enfoque de la filosofía analítica (Russell, Wittgenstein) y Neopositivista del Círculo de Viena (Schlick, Carnap, Goddel), la verdad o falsedad no descansa en los hechos, sino en el significado de las proposiciones que construimos para referirnos a ellos.

Por ejemplo, analizando bajo el anterior criterio de verdad la siguiente frase que, en más de una ocasión, habremos escuchado, "nadie posee la verdad absoluta", no daremos cuenta de lo cierto de esto.

Si la verdad es la correspondencia o coherencia de lo afirmado con un hecho de la experiencia, hablar de verdades absolutas, carece de sentido, porque la experiencia de lo absoluto, queda más allá del campo de la sensibilidad humana, no existiendo una realidad a la que ataña tal hecho.

Pero contrario a los filósofos analíticos y neopositivistas, los filósofos idealistas de la filosofía alemana, mantenían la convicción, de que ya fuera por la intuición, o por la razón, se podía acceder a la realidad de la verdad  absoluta.

Con el mayor de los respetos, solo reservaban el uso de esta categoría, a la verdad mas alta o primera causa, nunca para referirse a cuestiones triviales o secundarias, esto porque las proposiciones del idealismo de tipo monista, no solo poseen consecuencias lógicas, sino también ontológicas, es decir, afirman como es en sí el Universo, no solo lo describen paralelamente a él.
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Por ejemplo, Hegel creyó dar con la verdad absoluta, bajo la forma de un proceso infinito de autodeterminación y de autoconciencia en lo absoluto (Universo), lo que le lleva afirmar "Lo Verdadero es el Todo!", conclusión que es consecuencia de reducir toda la experiencia a las operaciones de la conciencia.

A finales del siglo XIX y bajo la influencia del pragmatismo de J. S. Peirce, William James, sostenía que la verdad vive "en gran medida apoyada en un sistema de crédito".

Actualmente existe un sistema de inferencias lógicas establecido, que nos permite formular proposiciones  objetivas del mundo, pero tal vez mañana exista otro, que no necesariamente niegue el presente sino que lo profundice y complemente, como fue el paso de la física newtoniana a la de Einstein.

Ciertamente el campo de las definiciones de lo que es la verdad, sigue siendo un terreno en constante evolución, mas no es incierto, a medida que nuestro conocimiento del mundo progresa, los paradigmas bajo los cuales lo entendemos van cambiando.

Esto no significa que la verdad sea relativa, si por tal entendemos que queda sujeta al capricho personal o de una valoración subjetiva.

Las proposiciones que afirman o niegan un hecho, son falsas o verdaderas dentro de su marco de referencia, y solamente son relativas, porque al tener el conocimiento como fin, el conocimiento total de las cosas del mundo, en relación a tal fin, cualquier conocimiento parcial de la realidad es relativo, no por su verdad o falsedad, sino en tanto es, solo un momento antes de alcanzar el conocimiento absoluto, Bradley dixit.

Imposible dar una definición de una vez y para siempre de lo que es Verdad, en lo personal, me gusta pensar en la verdad como análoga a lo que es la función matemática, una relación dinámica dentro de un marco definido entre antecedente y consecuente, sin negar, el hecho de que a veces el uso de la intuición, incluso hasta el sentimiento, pueden ser correctos.

sotelo27@me.com