domingo, 5 de julio de 2015

Hombre Rebelde.

La rebeldía es el gesto de la vida, rebelde fue la lucha de lo inorgánico por hacerse orgánico.

Rebelde ha sido lo vivo ante lo inerte y rebelde fue lo que hizo al hombre desprenderse de la rama para formar su especie.

Desde el momento en que el hombre abrió sus ojos, se supo diferente, se rebeló contra su entorno y mediante los ritos funerarios, se rebeló también contra la muerte.

Rebelde fue la inquietud del hombre al no aceptar su suerte, de ahí que en su história, la rebeldía sea el acicate, los grandes quiebres han sido siempre actos de rebeldía.

Rebelde fue el rechazo al mito, como explicación del mundo, como rebelde fue el apotegma de Kant, que condenso el programa de la ilustración (Sapere Aude, atrévete a saber)  con el cual independizo al hombre de la institución.

El hombre moderno es consecuencia de la rebeldía, se rebeló contra su situación de siervo dentro del orden feudal, así como de la culpa, pesado fardo del pecado original, solo con actos rebeldía ha podido alcanzar su libertad.

Estado, familia y sociedad, es la rebeldía a la debilidad individual, pero en sociedad al rebelde se le aísla y margina, porqué se confunde la auténtica libertad, con la falta de responsabilidad, bajo la coartada del hábito  y la tradición.

De la rebeldía es compañera la soledad, porque es retiro, separación del confort que brinda la mecánica predisposición, la rebeldía es elección y exploración.

El hombre logra su integridad, cuando se rebela contra la tensión que escinde su condición, por ello, la integridad se mantiene siempre que se esté dispuesto a ser rebelde con lo exterior.

La rebeldía, es la ruta a la autenticidad, prefiere el riesgo de pensar, a dejarse intimidar por el miedo de fallar.

La rebeldía carga en los hombros el peso de la humanidad, porque al decidir ir más allá de lo que exige su posición, puede conocer la fuerza de su voluntad.

La dialéctica de la realidad es la rebeldía, la negación de la negación es el impulso incesante hacia su constante superación, por eso, el amor es la función dialéctica de la rebeldía a la soledad.

La rebeldía amplía los derechos y los horizontes de la moralidad al desafiar, empuja los hechos haciéndolos evolucionar.

Solo con rebeldía se puede captar la densidad, al rebelarse contra lo aparente  y la superficialidad, la rebeldía es el antídoto a la monotonía de la vida, nos permite profundizar más allá de los límites de la sensibilidad.

La rebeldía es el arte, por medio de él, el hombre se rebela a sus limites accediendo a la visión de la divinidad, en la arquitectura, el hombre que levanta castillos o construye mausoleos, se rebela contra la estrechez de su tiempo, lanzando el reto a la eternidad.

La rebeldía nos pone en contacto con la realidad, al permite la agitación, nos despega de la mortuoria homogeneidad, por eso nunca hay que dejar de ser, infatigablemente rebeldes toda nuestra vida.

sotelo27@me.com
























domingo, 28 de junio de 2015

El Ser y la Nada.

Jean Paul Sartre, fue sin duda, el último gran pensador del siglo XX, que reflexiono sobre libertad y se preocupo por dotarla de su estatuto ontológico.

Su defensa a ultranza de la libertad, lo llevó a confrontarse, con diversas corrientes de pensamiento, entre las que destaca la disputa sostenida entre Sartre y el estructuralismo de Levi-Strauss,  respecto a la cuestión de quién era el sujeto de la historia, para Sartre, era el hombre, para Levi-Strauss la estructura que se entreteje de cultura e historia.

También combatió la interpretación de la dialéctica de la naturaleza como fuente del cambio revolucionario del marxismo dogmático, de donde los comunistas habían heredado, la noción de que la dialéctica de la historia era el reflejo del de la naturaleza, a esto Sartre opuso la tesis, de que si ello fuera cierto, el hombre no tendría ningún papel que desempeñar en el cambio revolucionario, Critica de la Razón Dialéctica.

Sartre, fue un escritor prolífico, existe la anécdota de que en cierta ocasión, el director de cine John Houston, acudió a Sartre para la elaboración de un guión, que Sartre, elaboró en 400 páginas de un día para otro, al final, Houston, tuvo que prescindir del guión elaborado por Sartre, debido a que sus dimensiones, no se ajustaban a los tiempos de filmación.

Semejantes proporciones presenta el Ser y la Nada  (L' étre et le néant), obra fundamental del existencialismo sartriano, en ella, comienza desmarcándose de la sombra del cogito cartesiano y de las dificultades que ello entraña, para la justificación de un mundo exterior a la conciencia, 

A diferencia de Descartes quien creía a la conciencia punto cardinal, por donde atraviesa la experiencia, para Sartre, el mundo es tal como es, sin mediación de imagen o apariencia.

Sartre, distingue entre una conciencia prerreflexiva y otra reflexiva, la primera se da, cuando contemplo directamente la belleza de una flor, la segunda, cuando soy consciente de estar contemplando a la flor, en el primer caso, hay una relación directa de sujeto a objeto, en el segundo, yo mismo me hago objeto de mi propia reflexión.

Sartre, toma de la fenomenología de Husserl la idea de la intencionalidad de la conciencia, (Husserl, a su vez, la toma de Franz Brentano), la conciencia es siempre conciencia de algo, para Sartre, ese algo es puesto de manera trascendente o exterior.

Los conceptos fundamentales del Ser y la Nada son, lo en sí (l' en-soi) y el para sí (le pour-soi).

Para Sartre, "El ser es, El ser es en sí, El ser es lo que es" ibidem, es la masa básica, sólida y uniforme, de la que a través de la teoría del mundo como el reino de los fines de Heidegger, hará  emerger el para sí o la conciencia (le pour-soi).

Por ejemplo, a la conciencia se le aparece una silla, en principio indeterminada del resto de la naturaleza, la conciencia igual le da en determinado momento a la organización de la madera el significado de una silla, pero también puede, en otro momento, instrumentalizarla como una pila de leña para la hoguera, sin que esto implique, que la silla, sea creada por la mera conciencia.

Sartre difiere de la identificación del Ser y No Ser de Hegel, sin que con ello tenga que renuncia a su dialéctica.

La conciencia o el para si, es el desgarramiento del ser, de lo que es, en un principio indiferenciado, que al rasgarse y emerger de su seno la conciencia, crea un distanciamiento del ser, pero este distanciamiento es la nada, porque la conciencia está vacía y apunta hacia fuera de ella, su objeto no está contenido en su interior, la conciencia es por tanto, El no ser.

El ser en sí, macizo y sin conciencia no puede ser libre, pero el para sí o la conciencia, separada del ser, libre de sus determinaciones, si lo es, en este contexto, el para si, es un huir de lo que fue a lo que será, en busca de realizar su ser, su intencionalidad siempre señala más allá de lo que es, y lo que es, es su pasado o facticidad.

Para Sartre, el pasado es lo en si, mientras nuestro presente es la nada, porque nuestra conciencia, siempre es conciencia de algo, y ese algo es, nuestra dimensión de futuro.

Por eso, nuestro ser, no es, lo que es y es lo que todavía no es, Sartre dixit.

Sartre concluirá "Uno es, lo que hace con lo que hicieron con uno", es decir, no importa el pasado,  el futuro depende de lo que hoy escojamos ser.

sotelo27@me.com























domingo, 7 de junio de 2015

El Criterio de Verdad.

En la historia de la Filosofía, la búsqueda de la verdad ha estado asociada mas que a la posesión de una gran afirmación, al descubrimiento de un método de investigación.

Con la generalización de la especialización de las ciencias, la búsqueda de la verdad en la Filosofía de Inglaterra, que siempre se había mostrado refractaria de las corrientes de pensamiento de cuño metafísico, quedo confinada, al estudio de la vinculación estructural del lenguaje con el mundo.

Desde el enfoque de la filosofía analítica (Russell, Wittgenstein) y Neopositivista del Círculo de Viena (Schlick, Carnap, Goddel), la verdad o falsedad no descansa en los hechos, sino en el significado de las proposiciones que construimos para referirnos a ellos.

Por ejemplo, analizando bajo el anterior criterio de verdad la siguiente frase que, en más de una ocasión, habremos escuchado, "nadie posee la verdad absoluta", no daremos cuenta de lo cierto de esto.

Si la verdad es la correspondencia o coherencia de lo afirmado con un hecho de la experiencia, hablar de verdades absolutas, carece de sentido, porque la experiencia de lo absoluto, queda más allá del campo de la sensibilidad humana, no existiendo una realidad a la que ataña tal hecho.

Pero contrario a los filósofos analíticos y neopositivistas, los filósofos idealistas de la filosofía alemana, mantenían la convicción, de que ya fuera por la intuición, o por la razón, se podía acceder a la realidad de la verdad  absoluta.

Con el mayor de los respetos, solo reservaban el uso de esta categoría, a la verdad mas alta o primera causa, nunca para referirse a cuestiones triviales o secundarias, esto porque las proposiciones del idealismo de tipo monista, no solo poseen consecuencias lógicas, sino también ontológicas, es decir, afirman como es en sí el Universo, no solo lo describen paralelamente a él.
.
Por ejemplo, Hegel creyó dar con la verdad absoluta, bajo la forma de un proceso infinito de autodeterminación y de autoconciencia en lo absoluto (Universo), lo que le lleva afirmar "Lo Verdadero es el Todo!", conclusión que es consecuencia de reducir toda la experiencia a las operaciones de la conciencia.

A finales del siglo XIX y bajo la influencia del pragmatismo de J. S. Peirce, William James, sostenía que la verdad vive "en gran medida apoyada en un sistema de crédito".

Actualmente existe un sistema de inferencias lógicas establecido, que nos permite formular proposiciones  objetivas del mundo, pero tal vez mañana exista otro, que no necesariamente niegue el presente sino que lo profundice y complemente, como fue el paso de la física newtoniana a la de Einstein.

Ciertamente el campo de las definiciones de lo que es la verdad, sigue siendo un terreno en constante evolución, mas no es incierto, a medida que nuestro conocimiento del mundo progresa, los paradigmas bajo los cuales lo entendemos van cambiando.

Esto no significa que la verdad sea relativa, si por tal entendemos que queda sujeta al capricho personal o de una valoración subjetiva.

Las proposiciones que afirman o niegan un hecho, son falsas o verdaderas dentro de su marco de referencia, y solamente son relativas, porque al tener el conocimiento como fin, el conocimiento total de las cosas del mundo, en relación a tal fin, cualquier conocimiento parcial de la realidad es relativo, no por su verdad o falsedad, sino en tanto es, solo un momento antes de alcanzar el conocimiento absoluto, Bradley dixit.

Imposible dar una definición de una vez y para siempre de lo que es Verdad, en lo personal, me gusta pensar en la verdad como análoga a lo que es la función matemática, una relación dinámica dentro de un marco definido entre antecedente y consecuente, sin negar, el hecho de que a veces el uso de la intuición, incluso hasta el sentimiento, pueden ser correctos.

sotelo27@me.com 





domingo, 31 de mayo de 2015

Anular Votando.

En su obra El Superhombre de Masas, Umberto Eco, identifica como Anarco-conservador, a quien no admite ninguna propuesta política operativa, porque identifica los compromisos que ello implica, que afirma que toda la gente que se dedica a la política, lo único que hace es engañar al pueblo, que protesta contra los males de la sociedad, pero sobre todo, protesta contra los que protestan contra los males de la sociedad.

Para Eco el término designa aquel individuo que, bajo la máscara de una polémica dirigida contra los partidos políticos en nombre de una necesidad de mejorar, persigue, en realidad unos fines de carácter conservador, es un contestatario regresivo, un subversivo tradicionalista, L’uomo qualunque, El Superhombre de Masas Ídem.

En nuestro país, existe un movimiento de características similares; mismo que adquiere notoriedad, en cada proceso electoral y se aglutina en torno a la consigna de anular el voto, como expresión de rechazo a un sistema de partidos, que pocos resultados a dado a los problemas de representatividad.

Quienes están por anular el voto, se basan en un argumento bastante simple, sostienen que puesto que todos los políticos son iguales, no hay por quién votar.

Su justificación es un tanto arbitraria y tienden a desestimar las soluciones que otros tienen, consideran ser los únicos conscientes de los problemas sociales, en contraste con los crédulos engañados, por las mentiras de los partidos, por tanto, tienen la convicción de que la salida es anular; a lo que agregaría, para que todo siga igual, ya que prefieren esto que arriesgar.

Paradójicamente los que piden anular el voto, como señal de protesta contra el sistema de partidos, al mostrar unidad de propósito en un objetivo político, terminan por convertirse en aquello que buscan anular, porque en esencia, si un grupo de personas cuenta con un programa de acción y un objetivo político, aun cuando sea de carácter negativo, no han hecho sino erigirse en un partido, lo que evidencia su extravío conceptual.

Los que convocan anular el voto, parten de un diagnóstico equivocado, ya que no son los partidos, en tanto entidades ideales de organización política, los responsables de los desaciertos sociales, sino el uso indebido, patrimonialista y dinástico que de ellos se hace y esto solo se puede corregir, mediante el voto de castigo.

Contrario a lo que creen, la democracia se construye de manera optimista, afirmativa, asumiendo riesgos que en ninguna elección del mundo están ausentes, en razón de esto, es precisamente por lo cual el voto efectivo, es el mecanismo para dirigir nuestro destino.

De lo inconveniente que resulta anular, no existe mejor prueba, que la propia realidad, por ejemplo, históricamente nuestra sociedad a registrado altos índices de abstencionismo, 

Así como hoy se defiende, la idea de anular, antaño se hacía con la de abstenerse; si en el presente las cosas nos van mal, es en gran medida como consecuencia de no haber salido a votar anteriormente.

En nuestra sociedad, el sentimiento individualista se encuentra tan arraigado, que ha contribuido a que la idea de la responsabilidad compartida, sea un concepto extraño, tal vez por eso, los anulistas busquen, con esta acción poner a buen recaudo su parte responsabilidad.

En el fondo, la alternativa anulista, es más una acción estética y profiláctica, que una acción práctica, pretende ser el manifiesto idealizado del desprendimiento de lo mundano y aunque para estetas y ascetas pueda sonar atractivo, es del todo inconducente para el progreso de la vida social, en donde necesariamente se debe uno de salpicar con la realidad.

Por eso es insensato, seguir a los que por miedo al futuro piden anular el voto y con ello ayudar a mantener el estado actual, esperando que mediante el abstencionismo o anulismo se toquen el corazón, aquellos que han mostrado una reiterada insensibilidad a los ensordecedores reclamos de la sociedad.

Si algo hay que anular, es la desazón existente y esto solo es posible, saliendo a votar.

sotelo27@me.com






















 







domingo, 24 de mayo de 2015

Ciencia Contra Filosofía.

Con motivo de la publicación de  su obra El Gran Diseño, Stephen Hawking, declaró "Dado que existe una ley como la de la gravedad, el Universo pudo y se creó de la nada. La creación "espontánea" es la razón de que haya algo en lugar de nada, es la razón por la que existe el Universo".

Lo anterior le valió a Stephen Hawking, para derivar la consideración según la cual, la filosofía se volvia obsoleta ya que, las grandes preguntas de la humanidad, quedaban hoy contestadas por la ciencia.

Dicha opinión, fue secundado en algunos círculos, para los cuales la ciencia, en particular, la física de partículas, ofrecía la respuesta a la interrogante formulada desde tiempos de los presocráticos, a saber, ¿Cuál es el Ser de las cosas, sustrato en el que subyace al continuo flujo de cambios que experimenta la naturaleza?

Actualmente la física nos propone a la llamada partícula de Dios o Bosón de Higgs, como la unidad básica constitutiva de las partículas elementales que soportan toda nuestra realidad.


No obstante, debemos tener en cuenta que la teoría del Big Bang, preconizada en el Gran Diseño de Hawking, es completa solo al interior de su marco de referencia y de que, en la actualidad existen otras teorías, como la del gran rebote, y la teoría de cuerdas, igual de satisfactorias que aquella.

Pero volviendo al punto ¿es verdad que la filosofía ha perdido toda su pertinencia y no es mas que una reliquia de la historia?; Aristóteles dividía la Filosofía, en primera o metafísica, la cual se ocupa del ser, en tanto entidad mas simple e indeterminada y Filosofía segunda que se ocupa de todos los hechos en la naturaleza, ética, estética, etc.

Por tanto, carece de sentido dar por sentada la obsolescencia de la Filosofía, ya que esta, no solo se ocupa del ser del mundo, sino también, de una amplia gama de fenómenos humanos, y decir que la partícula elemental del Universo, es el Boson de Higgs, es decir nada, sobre el deber ser o la experiencia estética del hombre.

En realidad no existe una disputa o competencia como tal, entre la ciencia y la Filosofía, porque en el fondo, son actividades que se complementan, para Herbert Spencer, por ejemplo la filosofía y la ciencia, no difieren en sus objetos, sino en el grado de sus generalizaciones, y al tener la Filosofía como fin lo absoluto, sus generalizaciones serían mayores, pero no contrarias a las de la ciencia. 

Karl Pearson, consideraba que la ciencia en cuanto cuerpo de proposiciones, es una elaboración mental y que las leyes de la naturaleza son descripciones, mas no explicaciones últimas, mismas que se elaboran por economía del pensamiento, ya que, por cuanto se refiere a las entidades postuladas "Ningún físico a visto jamás un átomo".

Por último, Kant explica esta tendencia humana, que busca unificar el todo, en una sola proposición incondicionada, como el movimiento de la razón, que al operar por medio del juicio, busca una causa última o síntesis de todos los fenómenos del Universo, que por horror a una regresión infinita de causas, le ponga fin a la deducción por medio de un concepto límite, que sea causa y razón de su propio ser, sin necesidad de otro que explique su existencia, a este concepto algunos le llaman Dios, otros lo Absoluto y otros mas el Universo.

Como ocurre con la idea de lo Absoluto, que lleva implícito la idea de ser causa de su propia necesidad, zanjando, sin más, la cuestión, de que hay detrás de lo Absoluto, igual sucede con la idea de espontaneidad, introducida por Hawking como explicación de la creación del Universo, en realidad es un artificio retórico, porque el concepto anida en el mundo de la semántica y no en el de la experiencia.


Puede que tal vez, nunca conozcamos la razón última por la que existimos, sin embargo, la imposibilidad de alcanzar algún día la respuesta, no nos impide interrogarnos ¿porque existe algo y no, la nada?

Sotelo27@me.com









domingo, 17 de mayo de 2015

El Anacrónico Liberalismo en México.

Es llamativo el cambio de posición que, a lo largo de la historia experimentaron dos tendencias filosóficas, mas o menos contemporáneas, desde su origen enfrentadas, respecto a la interpretación del hombre y su vida social; por un lado, el romanticismo alemán, surgido como reacción a los inconvenientes de la era industrial y por otro, el liberalismo ingles, fundamento filosófico del capitalismo en ascenso, como sistema económico  hegemónico: al romanticismo se le considero en principio, un movimiento conservador y al liberalismo modernizador.

 

Sin embargo, a finales del siglo XIX, las cosas eran bastante diferentes, una vez evidenciados los estragos ocasionados por el industrialismo, que dio pie a diversas revueltas sociales como los movimientos ludista y cartista en Inglaterra, se resquebrajo la fe ciega en el liberalismoclásico, como justificación filosófica del sistema económicocapitalista mismo que, al asumir el carácter dominante, se transmuto en un sistema político conservador del statu quo.

 

Por el contrario, la critica elaborada por los primeros románticos HamannHerder, Rousseaupaso de un posición defensiva de la tradición a otra, en la que cuestionaba el orden establecido, pero en esta ocasión, tal orden social lo representaba la modernidad capitalista, por lo cual, algunas de sus criticas, adquirieron un talante progresista, como por ejemplo, la que señala la enajenación del individuo.

 

Esta perdida de vitalidad, no paso desapercibida dentro de los núcleos liberales de Inglaterra,  de donde surgió la necesidad de ponerlo al día, de tal modo que fuera capaz de legitimar el orden económico capitalista, para ello, echaron mano de algunos de los conceptos elaborados por Rousseau, por vía de la teoría del estado de Hegel, de aquí que, a este movimiento revitalizador del liberalismo se le llamara también neohegeliano.  

 

El liberalismo en su versión clásica, partió del error de la teoría estática de la económica, según la cual, basta con dejar actuar, sin interferencia o regulación legal alguna, a los individuos en el sistema de intercambio de bienes, para que las cosas sucedan como se espera; lo anterior en detrimento de la interpretación, también de origen ricardiana de la dinámica económica, basada en las leyes de la distribución de la riqueza, que sostiene que,  el mercado económico, no esta compuesto enteramente por individuos libres, sino por agentes económicos, que concentran poderes monopólicos, que dejados a su libre accionar, son causa de grandes desigualdades, 

 

La teoría de la distribución o dinámica de la riqueza, a diferencia de la utópica visión libre cambista de la interpretación estatica, presenta un cuadro nada halagüeño, pero cien por ciento realista, ya que se apoyaba, en la visión maltusiana de los rendimientos decrecientes, que prescribe que, a medida que mejoran las condiciones de vida, el aumento de la población nulifica su efecto, a no ser que, a esa nueva población se les margine del progreso, lo cual hace inevitable la lucha de clases en opinión de David Ricardo y posteriormente también de Marx.

 

Fue T.H. Green, Whyte Professor de Filosofía Moral en Oxford, quien se dio a la tarea de modernizar el liberalismo a finales del siglo XIX; Green penso, que podía paliar los efectos perniciosos del liberalismo clásico, mediante la reformulacion del concepto de libertad, fundamental en la teoría del libre mercado, el cual había sido heredado del utilitarismo de Bentham; para Bentham la libertad era de carácter negativo, significaba la simple ausencia de todarestricción o regulación legal, lo cual se avenía a los intereses de los que defendían el libre mercado, pero en opinión de Greenesto no podía ser, ya que la libertad, si en realidad era tal, tenia que ser afirmada en los hechos.

 

A partir de lo anterior y tomando como base, la teoría del estado de Hegel, según la cual, la verdadera libertad, es la mutua identificación de los fines del individuo y la sociedad o la unidad en la diferencia, es que Green, sostiene lo siguiente ¨La libertad es una concepción social, además de individual, se refiere a una cualidad de la sociedad y las personas que la integran, de aquí que, sea imposible un estado liberal, simplemente por permanecer al margen o de la inadvertencia política…la función del estado liberal, es apoyar la existencia de una sociedad libre y aunque el gobierno no puede hacer que la gente sea moral por ley, puede suprimir muchos de los obstáculos que pueden interferir en la vida de su desarrollo moral ¨.

 

Por lo cual para Green, libertad, no solo es la ausencia de regulación, sino también la eliminación de obstáculos que impidan el libre desarrollo de las facultades del individuo, y esto se logra mediante la intervención legislativa del estado, como por ejemplo al otorgar educación y salud gratuita o mediante legislaciones laborales que protejan al trabajador, de tal suerte, que el libre juego de las fuerzas del mercado, no impidan la plena realización de la gente, esta demás decir que estas ideas, están a la base del estado social europeo.

 

En su versión modernizada, el liberalismo, rescata el papel del estado para remediar las terribles desigualdades que produce el capitalismo, sin embargo, resulta curioso que en México, se aplique la interpretación primitiva del liberalismo clásico de hace doscientos años, que postula la supresión total del mismo en favor del mercado y lo que es peor aun, se presente con suma ignorancia, al rudimentario liberalismo, como teoría de modernidad y progreso.

 

sotelo27@me.com

 

 

 

 


domingo, 3 de mayo de 2015

Globalización y Utopía.

La utopía de una gran fraternidad universal, en donde no existan fronteras, ni distinciones nacionales, donde los hombres se reconozcan mutuamente, únicamente a partir de aquello que los hace iguales, ha sido un tema recurrente en la historia de la filosofía, así por ejemplo, este ideal da forma a la República de Platon, es el tema de la obra la paz perpetua de Kant y es el resultado de la lucha de clases en Marx.

En la actualidad, pese a lo mucho que se ha promovido la globalización, como la vía para realizar el ideal de una gran hermandad universal, en los hechos, poco a tenido que ver con el mismo; no obstante, en nada resulta extraño, salvo en los ingenuos, puesto que la creación de una globalización económico y comercial, nunca tuvo como propósito, promover la cohesión y solidaria de la humanidad, como si, el de ejercer un control a escala global, ejemplo de ello es que, lo único que ha favorecido, es el libre flujo del capital, más no el de las personas.

Presentado como el motor del progreso material de la modernidad, el liberalismo económico, no es mas que, el reciclaje de políticas conservadoras, que se nutren de la pobreza y la exclusión social y tienden a concentrar los privilegios en un breve segmento de la sociedad; si bien, en sus orígenes, el liberalismo económico, tuvo un carácter auténticamente modernizador, porque rompía con el tardío orden feudal, esto solo fue, en su comienzo, al ascenso del capitalismo, con la eclosión del Ancien Régime y la instauración del liberalismo económico, como sistema político dominante, pasó a ocupar el papel opresivo, que en sus orígenes tuvo la misión de derribar; es así que el liberalismo, de modernizador, pasará a ser un conservadurismo, al cosificarse en un orden social.

En esencia, el liberalismo económico, no defiende tanto la libertad, como un concepto radical de propiedad privada, el cual es su valor fundamental, esto es particularmente claro, en la obra de Robert Nozick, para él, el hombre, además de dueño de objetos de la naturaleza, también es dueño de su persona y en ejercicio de este derecho de propiedad sobre su persona, nadie puede obligarlo a compartir, su trabajo, dinero etc., de aquí, que rechace la idea de un estado de bienestar que redistribuye la riqueza.

Pero, pese a lo coherentemente lógico que pueda parecer lo anterior, es empobrecedoramente abstracto, no se ajusta a los hechos del mundo real y toma de aquel, aquello que se ajusta a su interés y termina por ser, una defensa a ultranza del egoísmo individual, prueba de esto es que, es en el concierto social y no en el aislamiento, como tuvo lugar en la historia, la concentración de la riqueza en las sociedades capitalistas, es decir, sólo en sociedad, con la suma de las energías colectivas, es como el hombre, ha podido alcanzar un grado de bienestar material sin precedentes; en el fondo, lo que el liberalismo económico pretende, es sacar ventaja de los beneficios que le proporciona vivir en sociedad, sin asumir corresponsabilidad.

Los defensores de la globalización en su vertiente neoliberal, pretenden en el fondo cambiar las reglas del juego a mitad del partido; una vez, que la solidaridad de la sociedad los ha beneficiado, empiezan a exigir distinciones a su favor, en nombre de su "libertad", cuando lo correcto sería que, si en realidad están tan convencidos de la bondad de su sistema económico y quisieran inaugurar una nueva era con él, deberían estar dispuestos a renunciar a todo aquello que han acumulado en sociedad y comenzar de cero como proponen que acepten empezar, el resto de los demás.

En la lucha por la hegemonía global, el neoliberalismo ha encontrado un obstáculo en el estado, el papel del cual, ha sido el campo de batalla teórico entre la derecha, indefectible defensora del neoliberalismo y la izquierda, para los primeros, el estado debe desempeñar un papel subsidiario al mercado,y a la familia, para la izquierda en cambio, un papel solidario.

En los hechos se ha demostrado que, presa del libre juego de las fuerzas del mercado, sin la intervención mediadora del estado, las sociedades experimentan, mayores concentraciones de riqueza y crecimiento de la desigualdad social.

Por eso resulta esperanzador, lo sucedido en Grecia, donde a los primeros de intentos de la troika, de imponer medidas de austeridad, que sacrifican a su población en afán de sostener un modelo económico neoliberal, la sociedad salió a votar, por recuperar un nivel de vida con dignidad.

Tristemente en México, por el contrario, llevamos mas de treinta años con experimentos neoliberales, que no han estimulado la iniciativa individual en grado tal, que haga claramente visibles las ventajas de mantener este sistema económico, y por el contrario, en orden de la magnitud, ha hecho imposible, no notar el desbordamiento de la miseria y marginación social, es deseable, que en el futuro, podamos llegar a ser una sociedad más igualitaria en el bienestar.

sotelo27@me.com